domingo, 29 de abril de 2012

Del Cerebro... a la Jugada


Recuerda uno de los éxitos que hayas tenido hace poco ¿cómo te sentías antes de lograrlo? Quizás ilusionado, nervioso ante la incertidumbre de cómo saldrá, tranquilo y relajado.... Y ¿cómo te sentías al conseguirlo? Seguramente radiante, contento, sereno... emocionado.

Emoción , pensamiento y comportamiento son como tres buenos amigos, casi hermanos que avanzan el uno con el otro y se apoyan, y en ocasiones se “rozan” hasta saltar “chispas”.
En ese momento entra en escena nuestro “papá cerebro” para poner orden, calma y conciliación, pues juntos en armonía estos tres amigos, casi hermanos, se vuelven insuperables y sus habilidades se multiplican. 

La habilidad mental en un futbolista es tan útil como necesaria, pues como decía el famoso anuncio de neumáticos “la potencia sin control no sirve de nada”. Todos tenemos un motor a reacción que nos viene con extras de serie y otros los vamos ganando e incorporando con el tiempo; el entrenamiento, la gente que conocemos de la que aprendemos en positivo y en negativo... ¿Qué ocurre cuando te sientes completo y alineado contigo mismo? Eres una máquina en estado puro, ni mejor ni peor que otros, porque todos somos genuinos y somos un producto singular e inigualable.

Ante esta situación, como deportista o profesional, hasta en el ámbito personal, te conviertes en creador consciente de tu realidad, y pasas a Crear la Jugada, tal y como dicen los entendidos del arte vinícola... Del Cerebro... a la jugada.

¿Cuando vas a seguir puliendo tu principal arma... tu cerebro, tu habilidad mental?