lunes, 21 de mayo de 2012

Yo gestiono, tú cambias







Las listas de los más ricos del planeta, artistas individuales de fama y renombre, el individualismo ensalzado por la nueva ola, para algunos, otros empeñados en maquillar una falsa modestia, puede hacer ver el éxito en la ecuación Mi éxito = Mis virtudes, ahora bien ¿cuan de cierto hay en tal fondo de pensamiento ?

Lo cierto es que la proclama de exceso de egocentrismo, bien seas gerente, agente comercial, técnico en tu materia, auxiliar... en al que al mirarnos en el espejo de nuestras pequeñas victorias le damos el acento a nuestro ego y virtud, incluso pese a que queramos dar un discurso distante a ello, choca radicalmente con la realidad empíricamente testada, tal y como resumió Aristoteles “El hombre es un ser social por naturaleza”.

Parate a pensar por un momento en aquellas relaciones que te anclan, tu norte, tu volver, aquellas personas que pese a estar meses, años sin sincerarte con ellas, o a veces sin siquiera tener un trato demasiado fluido, están ahí y vuelven a escena cuando la batalla empieza a ser sangrante ¿qué serías tú sin ellas? ¿qué serían ellas sin ti? 

Por mucho que nos empeños, Superman y los super heroes son lo que son, ficción, y cada uno de nosotros, independientemente del nivel de responsabilidad que “creamos” tener somos fruto de las relaciones interpersonales, y ante ello puedes elegir hacer relaciones interpersonales o exigirlas, es la diferencia que radica entre las personas proactivas y las reactivas ¿qué prefieres ser? 

En una ocasión un alumno me comento “Es que si yo no propongo, si me quedo esperado a que los demás den el primer paso ¡Nadie lo da!” ¿Cierto o falso? Puede ocurrir que en ocasiones los demás escojan caminos distintos a nuestros deseos ¿cómo conseguir que se alienen con nuestras “motivaciones”? 

Las relaciones interpersonales requiere que nuestras intenciones se fundamenten en saber comunicar 

  • Intenciones 
  • Prioridades 
  • Conducta coherente
Todo ello atemperado con un ingrediente maestro, tal como la sal en la comida, ESCUCHA, ¿Cómo?

  • Tienes a tu cargo a personas ¿cuando fue la última vez que tomaste de tu tiempo para escuchar a tus colaboradores? 
  • Tratas con clientes ¿escuchas o piensas en que le quieres decir antes de que ni tan siquiera te hablen? 
  • Piensa ¿cuantas veces en el día de hoy te han contado algo y has respondido con una experiencia personal? ¿Cuantas veces tu respuesta a empezado por “A mí me paso...” “Yo lo hago de esta manera...” “ Yo pienso que....”
Las relaciones interpersonales son el germen, cultivo de éxitos “Dime con quien andas y te diré quien eres” reza el refranero español... “Dime de quien te rodeas y cómo lo haces, en ello estará tu mañana” Me atrevería a decir.

Empresas de éxito las hay, las hubo y las habrá, y en ellas hay un denominador común que todas ellas estén dentro de ese quid pro quo, la selección natural hará el resto ¿Donde estás tú IN or OUT?

1 comentario:

  1. Cuantas veces nos quedamos parados esperando que otros hagan los cambios por nosotros. Buen artículo, realmente da qué pensar.

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