miércoles, 22 de agosto de 2012

BIENVENIDO A LA FAMILIA






“Abuelo industrial, hijo vividor, nieto mendigo” “De estar en mangas de camisa a estar de nuevo en mangas de camisa en tres generaciones”, tragedia de Abel y Caín, quiebra por obstinación, la trampa del fundador......




Expresiones como las anteriores, recogen como denominador común, el concepto de andar por casa que se tiene por parte de muchos de las empresas familiares, y no solo es comentario de ajenos a la materia que se dejan llevar por comentarios facilones y estereotipados, por aquello de que todos los espectadores son entrenadores, y que desde la barrera todos somos buenos toreros, sino que incluso es sorprenderte el gesto de ojos abiertos, de susto, como si le dieras una de las peores noticias, cuando a un consultor, abogado o contable le dices que tiene que trabajar para o en una empresa familiar.

Quizás todo ello venga de la mano de que en las empresas familiares se dan los problemas y alegrías típicas de cualquier empresa, multiplicados por el exponencial de que hay “lastre” o factores familiares que dinamizan para bien y para mal los claros y oscuros de cualquier empresa.

Y es que como dice mi buen amigo y colega Eduardo Rosser, lo que da mucho quita mucho, y es así, hoy te odio, mañana te quiero, hoy te despido y mañana te vuelvo a abrir la puerta de tu despacho, el amor funciona así, emoción ligada a emoción.

Ahora bien, de la experiencia personal como directivo y como consultor, levanto la mano y doy mi voto a favor, no solo como brindis al sol de grandilocuentes palabras y hermosas diapositivas de power point para animar y elevar el livido del respetable, sino más allá de ello ¿por qué? Porque las personas, las autenticas no las de imitación, que forman una empresa familiar, y lo digo alejado de las teorías y desde la caverna de la experiencia:

- están encantados de trabajar con las personas que más quieren, de crear con ellas algo que merezca la pena de la que sentirse orgullosos
- de luchar y crear algo por ellos mismos, para y por sus hijos, sus primos, sus tíos.... pero también por sus empleados, sus clientes, su sector, su profesión y su comunidad. 
- se sienten orgullosos/as de su sueño, su proyecto, sus enormes sacrificios, los riesgos que corren y con los que se acuestan cada noche.

Ahora bien, haciendo uso de lo que dice mi amigo y compañero de fatigas, de entre los muchos que tengo el placer de compartir y tener a mi lado, Virgilio Bernabeu,  “el porcentaje de cretinos es fijo en todos los sitios y viene rondando el 15%”.... Dudo que el porcentaje sea muy científico o sacado de una exhaustiva investigación, pero lo cierto es que en ocasiones sí nos encontramos con listos, egoístas, egocéntricos, recelosos del resto de compañeros que no llevan su sangre o apellido, y porque no decir hasta “vividores” que hacen de su “sangre” la excusa al modo de como cuando jugabamos de niños y el más pequeño gozaba de inmunidad absoluta “era de azúcar”. Ahora bien, hay esperanza porque lo normal es que del porcentaje aleatorio de mi colega, se deduce que hay un 85% de buena gente y gente buena, y además si a eso le sumamos que en muchas ocasiones los recelos y conflictos vienen de un exceso de “amor” y protección, el escenario es más animador que deprimente.

¿Qué hacer por tanto para que la empresa familiar sea rentable y perdurable? ¿Cómo se consigue sobrellevar lo negativo y potenciar lo positivo? ¿Hay que tener alguna pasta especial para que funcione? ¿Qué herramientas hay para ello... si es que las hay?

Responder a muchas de estar preguntas ha hecho, hacen y seguramente harán a muchas empresas familiares ser lo que son... líderes en muchas ocasiones, discretas y humanas en otras... y en todo caso y sobre todo los dimes y diretes de comentarios de “barra”, de enorme peso e importancia en la economía mundial con más de ocho millones de empresas familiares solo en Estados Unidos.

2 comentarios:

  1. Creo sinceramente, que vale la pena sufrir esa tempestad de emiciones para disfrutar plenamente de ese 85% de personas que realmente vale la pena como si se tratase de un 100%.

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  2. Muy bueno el post y por encima de todo, y en tiempos de crisis laboral y familiar, aunar ambos conceptos y mezclarlos para conseguir ese positivo 85% de "buena gente y gente buena", es muy animador! Gracias x ilusionar a los miles de emprendedores "en familia" que luchan cada dia por sacar adelante a su empresa y por ende a su familia...o es al reves?...

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