lunes, 20 de agosto de 2012

Del Vuelta al Cole


                                         



Antes de empezar, reconocer que sí es cierto el tema de hoy es típico y casi “oportunista” pero seguramente sera motivado porque todos, incluso el que escribe siente cierta “pereza” en la vuelta al ritmo normal previo a las vacaciones, y eso hace que me plantee escribir sobre algo tan manido como es el tema de este post, quizás es también un ejercicio personal de los aconsejables, que detallaremos después sobre como reincorporarnos al pelotón después de haber estado tumbado en el sofá viendo como son otros los que pedalean y sudan la gota gorda.


Aquello de 0-100 km/h en 1,5 segundos esta reservado para la moto eléctrica llamada KillaCycle, pero los simples mortales que solemos tardar un poquito más en ponernos a nuestro nivel optimo de velocidad en el trabajo.

¿Cómo encajar esa vuelta de vacaciones? En primer lugar, mucho tiene que ver de cómo han sido tus vacaciones, algunos/as cogen las vacaciones por la vía del descanso total, entendiendo que no se debe hacer nada, “estas vacaciones pienso no mover ni un dedo, todo el día sin hacer nada.. que descanso”, ¿respuesta acertada? ¿qué piensas? ¿te suena?.... Pues la verdad es que tendemos a confundir descanso con ausencia de actividad, y esto es un error común, tu cuerpo necesita estar activo de cierta forma para no caer en la perdida de energía, así que en vacaciones es el momento de estar activo haciendo aquello que te estimula: leer, reunirte con los/as amigos/as, dar un buen paseo... todo ello sin olvidar hacer ejercicio de forma moderada y acorde a tus condiciones físicas.

Si no has estado activo, si te has pasado al numeroso club de “me tumbo en el sofá, la hamaca o la toalla, y dejo que mi cuerpo sea vencido por la gravedad hasta ser su cautivo”, no pasa nada, quizás te cueste hacer un pequeño esfuerzo extra, pero todo tiene un precio que pagar ¿no es cierto?

¿Qué hacer entonces para que tu vuelta la trabajo sea menos traumática? Ahí van algunos consejos de expertos en la materia, que al menos a mí me han ayudado y me ayudan;

1. Vuelve antes a casa. Sí, si tus vacaciones han sido en parte salir de viaje a algún lugar de tu gusto, vuelve un par de días antes a casa, esto te permitirá rebajar tensión y estrés, adaptarte un tanto a tu rutina, empezando por tu entorno personal, volver el domingo y “enchufarte” el lunes al trabajo puede ser tu lunes más fatídico del año.

2. Tomate unos días de puesta a punto, no es necesario que proclames a todos tus clientes y colaboradores que ya estás en la oficina, para servirle, permite a tu agenda, cuerpo y mente, un par de días de retomar el contacto con tu yo profesional: ver esas tareas pendientes que dejaste, planificar tu semana y la siguiente... Esto te permitirá empezar el día a día real, sin lastre ni carga añadida. Es como resetear su sistema operativo a la vez que haces un check de por donde hace “aguas”.

3. Habla con tus compañeros, sí sí habla con ellos, si algunos además se han incorporado antes que tú o ni siquiera se han ido, te vendrá bien para que te pongan al día de como han sido los días en tu ausencia y a que te enfrentas.

4. Si eres directivo, habla con tu equipo. Puede parecer una perdida de tiempo, pero recuerda que si eres directivo tu mayo activo son las personas a tu cargo, y ¿cuanto tiempo hace que no os veis? ¿Cómo le han ido las vacaciones? ¿alguna novedad a nivel personal? Quizás esos 30 minutos, o el tiempo que surja, compartiendo un café juntos de manera distendida, sea uno de los mejores ejercicios de retomar el pulso y ritmo a las relaciones personales con tu “familia laboral”.

5. Un poco de ocio a menos revoluciones. No consumas todo el ocio en vacaciones, puedes dejar un poco de aventura de ocio para esa semana o fin de semana de tras tu incorporación: un par de horas en la playa, en la piscina, un paseo, una peli, una caña/café/helado con tus amigos..... conforme te permitar tu agenda. De esa manera irás aterrizando lentamente sin que salten las mascaras de oxígeno por la drástica perdida de presión.

6. El trabajo de casa puede esperar. El fallo habitual es querer poner al día todo, tanto el trabajo como la casa, ir al banco, al supermercado.... Tranquilidad, el mundo no se acaba ni empieza tras tu vuelta de vacaciones ¿qué ocurre por dejar algunas de esas cosas para la semana que viene? Descubrirás que realmente poco o nada.

7. Se realista con tu nivel de adaptación. Sé el primer en entender que es gradual, y que poco a poco recuperaras el tono muscular/laboral que has perdido en las vacaciones, haz de tu primera semana o quincena esta tu tarea clave con un objetivo reencontrarte con la normalidad y tus tareas.

8. Recupera tu hábitos de alimentación y descanso. ¿Quién no se relaja en vacaciones y se salta su dieta personal o rompe las rutinas de acostarte o levantarse a horas concretas? Ahora toca volver a darle un mensaje a tu cuerpo para que él sea tu mejor aliado en la vuelta de vacaciones, recupera tus horarios de descanso y tu dieta sana.

Estos son algunas pautas personalmente puede decirte que funcionan, cada uno las adaptamos a nuestro ritmo y personalidad, lo importante es ir “inch by inch” (pulgada a pulgada) como decía la famosa peli.


Ánimo y bienvenido/a de vuelta al cole.

1 comentario:

  1. Cierto, me ha gustado lo que dice y he leído , creo que
    Lo voy a poner en practica y ver si me relajo un poco
    Mas, porque querernos comer el mundo es un error,
    Sino nos damos cuenta es el mundo quien nos come a
    Nosotros.
    Intentare poner en practica sus consejos
    Muchas gracias .

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