martes, 18 de septiembre de 2012

EL QUE LA SIGUE LA CONSIGUE....Fidelizacion de clientela


                                  

El refrán castellano dice que “el roce hace el cariño” hay quienes dan valor a tales afirmaciones y para ello usan otros dichos como “no hay refrán que no trabaje”, aunque también los hay virtuosos que  desdicen la veracidad de la sapiencia popular usando sus mismas armas. 

Pero ¿el roce hace el cariño es solo un refrán manido o lleva parte de realidad? ¿Qué tiene que ver esto con la empresa, en qué ayuda? La respuesta no es mía, es de investigación y estudio, de personalidades como Lord Adrian Edgar u otros más cercanos y contemporaneos como Eric R. Kandel (premio nobel) que han comprobado que la emoción no es cuestión solo de intensidad sino de frecuencia.

Al hilo de mi anterior post, pero ahora enfocado a la relación con el cliente, no hay veneno el veneno esta en la dosis. Y lo cierto es que el estudio de tales cientificos, nos dan un dato relevante de cara a la fidelización con nuestros clientes, y es que la emoción , tal y como deriva de tales estudios, no es cuestión de intensidad sino de frecuencia.

¿Cuantas veces te has esforzado por causar “conexión” “química” “feelging” para captar un nuevo cliente? Seguramente has puesto toda la carne en el asador para “ganarte” al cliente, pasar el umbral de la desconfianza para pasar a la ¿firma? Lo has conseguido... enhorabuena y ahora ¿qué? Ahora es cuando empieza tu trabajo, ahora es cuando entra el dicho, sellado cual perito por los estudios antedichos, y es que “el roce hace el cariño”.

Una llamada, una visita, un “hola estoy aquí sigo contigo ¿qué necesitas?” es esencial, porque recuerda la emoción no es cuestión de la intensidad de un momento, sino de la frecuencia, de repetir esas conexiones o estímulos de las fibras nerviosas que activan distintos sistemas cerebrales, y es que “la forma sigue a la emoción”.

Forma = emoción, y es que tales estudios demuestran que no se estimulan los mismos sistemas cerebrales si la información que transmitimos es visual o auditiva, porque transcurren por canales distintos, o dicho de otro modo, no es lo mismo una visita personal que tan solo una llamada.

La fidelización por tanto del cliente aviva “el amor”, no valen las relaciones a distancia, o el “te querré toda la vida”, lo esencial lo importante es la FRECUENCIA.... O como dicen los dramaturgos lo importante es el RITMO.

Te invito a hacer estar reflexión ¿Cual es la frecuencia con la que ves y hablas con tus clientes? ¿Cuanto de tu tiempo has invertido en los últimos... dos o tres días o tu última semana hábil, en darle cariño a tus clientes? Recuerda que amor con amor se paga, y en estos momentos de criba (permiteme no usar la famosa y manida palabra crisis) ¿te vas a permitir el lujo de perder a tu "pareja de baile"?

La formula es básica : Frecuencia = fidelización. ¿Qué herramientas hay para ello? Te invito a que lo descubramos juntos ( info@migueltoledo.es )









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