martes, 6 de noviembre de 2012

NO ME CHILLES QUE NO TE VEO. De como la estrategia lucha contra la adpatación.



¿Intuición o conocimiento? ¿Tecnocratas o experiencia y olfalto? ¿Qué es más importante para el éxito de una empresa?

No pretendo hacer una tesis ni ponerme las gafas de filosofar, ahora bien en estas últimas semanas he tenido la ocasión de hacer alguna consultoría y formación (la verdad es que a veces uno no sabe donde empieza una y acaba la otra y viceversa) y he coincido con este dilema, en quienes ante la desesperada situación de sus empresas o necesidades puntuales de las mismas que creen ser su piedra de tropiezo, y por ello en lugar de revisar el camino se lanzan a la desesperada a correr más o saltar más, en definitiva dejan de lado el análisis para lanzarse a la ¿solución?.

Lo he podido observar estas semanas con cierto ahínco, no se si por estar con mayor inclinación a verlo o lo he visto con mayor énfasis por acumulación de situaciones parecidas, sea como sea me ha hecho pensar en ello y escribir este post.

“Tengo problemas de dinero = necesito financiación”

“Tengo stock que no vendo = necesito venderlo como sea”

“Tengo poca rentabilidad de producción = despido gente, me sobran”

“Mi mercado nacional esta agotado = salgo como sea al mercado exterior para vender”

¿Os suena? Comentarios como estos son frecuentes, y la solución que en muchas ocasiones me encuentro es la de querer atajar por el camino de en medio, yo lo llamo muchas veces “medicina sintomatica” como cuando a uno le duele la cabeza y se toma una pastilla para que se le pase, pero si a uno le duela la cabeza sistematicamente cada día durante semanas o meses ¿no sería más conveniente hacerse un análisis por un facultativo médico?

Afortunadamente hay muchas empresas y empresarios, así como directivos que saben leer que hay un problema en su compañía y que es hora de llamar al médico, otros sin embargo juegan a automedicarse, e incluso los hay que les da vergüenza el exponer libremente lo que les ocurre, porque que pensarán de ellos... ¿qué son uns fracasados? Y quienes van más allá y creen que el dinero está para otras cosas no para esto... Sería como querer operarse uno del corazón en su casa y con el cuchillo jamonero bien afilado “pues no me ahorro yo dinero así de la operación”.

Sin embargo, el asunto es serio y exige de acciones serias en muchos casos, y el no detectar los puntos críticos reales de una compañía hace que muchos gerentes y directivos, se sobrecarguen con altas dosis de ansiedad y preocupación, esto al final se transmite a sus subordinados, clientes, proveedores... y todo su esfuerzo (en ocasiones brutal) termina en fracaso y fustración.

Y es que las empresas, son algo más que números, datos, información, estadísticas, es necesaria cierta intuición, olfato empresarial, ese “duende” que llaman los artistas. Ahora bien uno puede tener mucha “gracia y arte” pero si no sabe tocar la guitarra, sino tiene en su haber del conocimiento algo de solfeo... pues tocará más o menos igual de mal que yo, o sea horrible.

A todo lo anterior se le llama estrategia, y es muchas veces la clave del éxito. El querer solucionar los problemas de forma sintomatica, aquello que decíamos de: me falta dinero pido financiación, no produzco tiro a personal, no vendo bajo los precios... es en muchas ocasiones “crónica de una muerte anunciada”.  Porque no pararse a pensar el motivo, por ejemplo: ¿qué me ha llevado a necesitar más capital? ¿qué hace que no produzca lo que necesito? ¿por qué he dejado de vender?

Por ello quería hacer hoy este post para encomiar a los que son capaces de pensar como Estrategas y actuar como cuerpos de elite, y animar a reflexionar a quienes creen que sus problemas se solucionan adaptandose en lugar de cambiar y serguir haciendo más o menos de lo que ya están haciendo, porque eso sería como gritar más a un sordo para que nos oiga, en lugar de ir al médico oportuno para que nos recomiende un buen audífono.