sábado, 2 de marzo de 2013

¿Error o regalo?









“¡Qué bien te lo tomas! La verdad es que otros estarían estirándose de los pelos, es una alegría ver que aún queda gente con positiva!” Era lo que me decía como despedida la vendedora de un puesto de maletas y cinturones en la estación de Chamartín, mientras pagaba la cuenta de mi nuevo y flamante cinturón que a partir de ahora (hasta que dé de si) me protegerá de que se me caigan los pantalones y evitar pasar por un episodio poco decoroso.

¿Por qué me decía esto la amable vendedora? Lo cierto es que no estaba en Madrid por casualidad, aunque sí por equivocación, y me explico. Mi amigo Edu me había propuesto meses atrás compartir curso de Negociación de Cobros, en el que mi parte se tratase el punto de vista legal de la morosidad y como asegurar el cobro, los destinatarios una empresa de Madrid con cobertura nacional, a lo cual acepté con gusto. A partir el normal venir de ajustes de fechas hasta dar con la adecuada y ahí entra en juego el quid de mi error, pues las fechas bailaron y se ajustaron pero en mi cabeza... no, así que allí estaba en Madrid puntual en la puerta del cliente... y el cliente ¿donde están los alumnos? Pues seguramente haciendo los que les placiera, y hacían bien, porque el curso era la semana siguiente.

Compruebo los mails, llamo a mi compañero y amigo Edu, y quedando claro que una vez más había confiado mucho en mi memoria, tocaba hacer la vuelta a casa. Había decidido hacer este viaje en tren, que por cierto tuve que cambiar en la ida por estar en Valencia acabando una reunión que me impedía salir desde Alicante, y lo mejor de todo, allí me equivoque de estación y perdí el tren teniendo que coger el siguiente... Estaba claro que algo me decía que tenía que quedarme en casa y no quería darme cuenta.

La situación era ¿cómica o desastrosa? Eso fue lo que me motivó escribir sobre esta historia, que es un error como cualquier otro y por si no tiene mayor interés, ahora bien ¿cómo nos planteamos muchas veces el cambio de escenarios de lo previsto o planeado? Adaptación y reenfoque, esa es la clave. Y pensé en tantas veces que en un proceso de coaching o mentoring de ejecutivos, he explicado, todo cambia y pocas veces la realidad es la que nos imaginamos, eso es una variable eterna tanto como que puedes decidir como te afecta ¿cómico o desastroso?

Me senté a tomar un café , de los distintos lugares elegí aquel que la barra permitía el contacto con el camarero y parlamentar (como decía el personaje alemán de la peli DJANGO) ¡Cuanto se aprende en esos “espacios”! La gente llegaba cada una hacia la barra con sus reparos, prisas, exigencias... ¡Que grande es la observación! Y en todo ello el camarero elegía su “estado” su forma de tomarse el aterrizaje constante de otras realidades que la gente en una barra de café de estación de paso, arrojan como pelotas de tenis... y ahí estaba mi nuevo “amigo” , el camarero dando una de cal y otra arena... pero siempre con una actitud elegida, su actitud... Adaptación y reenfoque.

Así que salí de la barra y decidir pasear por las tiendas... ¡que grandes tiendas! Que curioso es pasar de paso por ellas como medidas SOS con las prisas que nos marcan normalmente en estos lares, y decidí pasar las siguientes dos horas de espera como mis dos horas de la semana...Adaptación y reenfoque.

Ya montado en el tren, me puse los cascos y mientras escuchaba musica relajado pensaba... que gran regalo me ha dado la vida al equivocarme, ha sido una gran viaje.

Supongo que todos nos equivocamos muchas veces, muchos podemos tener sentimientos como algunos de esos clientes arrojadizos que mi “amigo” el camarero atendía con sutileza y elegancia, que por cierto ahora que recuerdo tenía un apellido muy oportuno Sr. Honrado. Y quizás el primer paso para no estar enfadado con la vida, es ser Honrados con uno mismo reconocer el error y decidir si quieres que ese error sea “cómico” o “desastroso” pues lo honrado que seas contigo mismo en ello, te ayudará a ser más feliz, tener más paz contigo mismo y con todo y todos los que te rodean, desde ese estado emocional crearás seguramente más estado emocional del mismo signo, todo depende de...Adaptación y Reenfoque.