lunes, 6 de mayo de 2013

¿VAS o ESPERAS?




“Disculpe” “Perdona”... Se llamará “Escucha”. Alguna que otra vez has tenido esa conversación esperando a que te atiendan en un bar o establecimiento.

A mi hace poco días me paso cuando acudí a comer a un bar, en esos días de trabajo que lo haces tranquilo y en soledad, y lo cierto es que acudo allí con relativa frecuencia, algo que al parecer no hago yo solo pues es de esos sitios que llueva o granice, haga solo o no siempre tiene clientes. Quizás eso sea parte de la causa de lo que pasó, pues daban por hecho lo que tienen como si fuera inmutable, como si solo tuvieran que esperar y sus clientes seguirán yendo eternamente.

La cuestión es que durante toda la comida, al estar solo quizás me motivó entretenerme más en observar, la palabra que más escuchaba del resto de las mesas (incluso de mi mismo) era la palabra “Disculpe” o sus conocidas variantes. Y ¿por qué? ¿faltaban camareros? La verdad es que a esta ultima pregunta se contestaría de forma distinta si lo debemos ver desde el punto de vista cuantitativo o cualitativo, pues camareros en número los habían y muchos... pero he aquí el quid de esta “historieta” TODOS ellos tenían la costumbre de estar en la barra (haciendo sus tareas...algunos) mirando a la pared y dando totalmente la espalda a sus clientes.

Esto me llevo a pensar en algo que ya notaba, pero he ido observando más estos días, la falta de gestión de prioridades y sobre todo, de proactividad.

La proactividad es aquello que nos define (y ahora que leo esta frase de nuevo... ha quedado muy de filosofo de los de comillas al principio y final) , es cierto, muchas veces hablando con mi hijo le explico que hay dos tipos de personas en la vida : Las que Hacen las Cosas, y las que NO.

¿Cuantas veces estás dándole la espalda a la acción (como aquellos camareros del principio) porque estás muy ocupado en pensar y pensar? Algunas veces se piensa de forma constructiva y relacionada con la acción incluso que vamos a realizar, pero cuantas veces solo piensas en items que nada tienen que ver o poco aportan a la acción.

Cuando hago coaching a deportistas o ejecutivos, incluso a grupos humanos más amplios, hago siempre la misma invitación ¡TODO LO QUE NO SUMA RESTA! … Por ejemplo:
  • ¿Eres comercial y piensas? “¿quizás es mal momento para ir, para llamar, para hacer esta venta cruzada que el cliente puede necesitar...?” , piensa piensa mientras quizás otros de tu competencia actúan, y pensando te quedarás en breve teniendo que tomar la acción de abandonar o ser abandonado por tu empresa. 
  • Como ejecutivo tienes que tomar decisiones pero piensas “Más tarde será mejor..., y si no lo tengo todo atado... y si me dejo algo por ver... o deber hacerlo todo perfecto para que salga bien....” Y piensas y piensas, sin dar ningún paso que te dirija a la acción.
  • Tu trabajo es generar ideas o darles forma, quizás crear nuevas líneas de trabajo y piensas “mejor le doy diez vueltas más a esta idea, no parece buena, esperaré al momento adecuado o a que el mercado me lo demande” . Y mientras tanto hay quien si actúa y tu deberás de ir detrás de sus pisadas en lugar de marcar el camino. 
¿Proctividad o reactividad? El famoso escrito británico diría aquello de “to be o not to be” , y lo cierto es que todos podemos ser en algún momento reactivos, lo perjudicial es cuando eso es lo que somos de forma constante.

El ser humano se conoce a sí mismo como nadie, aunque sea a veces de forma inconsciente, y pensamos en excusas, en los limites, en lo no posible... y nos quedamos pensando y pensando dando la espalda a la acción, poniendo en el lugar de la acción en pensamiento de la desesperación.

Vivir cómodo, es necesario en ocasiones, pero ser cómodo nos convierte en mediocres e incluso en malos profesionales.

¿Qué objetivo tienes para hoy? Piensa en uno o en dos relacionados con tu vida profesional y uno o dos de tu vida personal, que sean de sumar no de limitar, objetivos que al final del día justifiquen (que no excusen) el sueldo o ganancia por la que tienes esa función, o te aporten un granito más en tu crecimiento personal.

¿Quieres algo? Ve a por ello ¡YA! ¡Actúa! . Y recuerda

Lo que convierte a una idea en buena o mala tan solo lo define una cosa: llevarla a cabo.