sábado, 29 de junio de 2013

El PRECIO de ser JUAN PALOMO




“Hoy me ha llamado mi hermana porque se le había roto una pieza del cinturón de seguridad de su coche, y ha ido al taller y le han presupuestado el arreglo con pieza puesta 120 €(iva incluido)... Le he dicho ¡Ni se te ocurra eso te lo arreglo yo por menos! Así que he llamado a un almacén de segunda mano de un pueblo que está a 25 kilómetros de aquí y me daban la pieza por 20€, así que he ido allí se lo he traído a mi hermana y en un taller cercano se lo han colocado, y en total ha pagado 70€, he perdido toda la mañana pero bueno, ya recuperaré el fin de semana”

Esta conversación la escuché hace poco en un restaurante mientras comía, y un contratista de reformas le explicaba a su cliente (el restaurante) porque no había podido ir (como había quedado) a hacerle las reformas en el local.

Así que en resumen hice cuentas rápidas: 70€ pagados, más 50 km de gasolina, más toda una mañana sin poder trabajar, más un cliente con el que quedas “regular”, más un fin de semana que pierdes... Al otro lado, 120 € al taller, puesto en 30 minutos, sin viajar a otro lugar sin dejar de atender al cliente y sin perder el fin de semana.

La pregunta es ¿realmente compensa? La pregunta racional es NO, pero nuestro protagonista de la historia lo decía a boca llena y orgulloso del “ahorro”.... Y me hizo pensar ¿Cuanto valen realmente las cosas?

Ahora está de moda el hecho de querer ser “Juan Palomo yo me lo guiso yo me lo como” bajo el pretexto de “las cosas están muy mal y tengo que rebajar gastos”, y la cuestión es ¿qué dejas de hacer o atender mientras haces de Juan Palomo? ¿cual es tu actividad natural, eso que te hace generar ingresos? ¿cuanto pierdes por cada minuto que no lo dedicas a tu trabajo principal?

Cierto es que la situación es complicada, y cuanto más complicada precisamente es el momento en el que tu atención, esfuerzo y energía debe estar optimizada y volcada en generar, y eso nace de tu actividad principal.

Más con menos... esa es la idea, cuando estés confeccionando tu agenda, prioriza y detecta ¿cuales son todas estas tareas que no me suman en mi actividad principal? Recuerda todo lo que no suma resta.

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