jueves, 12 de septiembre de 2013

CAMBIA DE OBJETIVO. CAMBIA TU HISTORIA







Ese era un slogan de la marca Canon para sus cámaras fotográficas. Y añadía “Con la fotografía contamos una experiencia y con tan solo un cambio de objetivo, podemos cambiar esta historia.”
Canon hablaba de imágenes, del ojo de la cámara que recogía una realidad, y todo ello pasaba por donde fijabas el objetivo y como era ese objetivo, el modo a través del que miramos la realidad. Y aunque fuera una herramienta publicitaria, implícitamente nos lanza un mensaje claro, muy de PNL, “El propósito dirige la actividad” .


Como abogado y consultor estratégico tengo el privilegio de enfrentarme día a día a situaciones diversas, historias al fin y al cabo, en las que al exponerlo en una mesa de trabajo, con mis clientes, o en una sala de juicios, cada uno abordamos de manera diferente esa historia viva, nunca fija, inmutable o definitiva que nos reúne ¿de qué depende como “atacamos” “manejamos” “gestionamos” la historia? … Quizás pienses – Cuantos verbos usa Miguel para decir lo mismo – Pero para un instante ¿realmente cada verbo dice lo mismo? No, cada verbo marca un objetivo distinto... Y ¡ojo! con ello, porque el objetivo tiene que ver mucho con la historia.


Y es aquí donde me acuerdo del anuncio de Canon … “Cambia tu objetivo. Cambia tu historia”. Cierto cambiar nuestro objetivo traslada la atención hacia una historia distinta a la que se nos presenta al principio.

Por ejemplo, al iniciar las primeras sesiones de trabajo con clientes para ahondar y trazar una realidad distinta en su balance de resultados, me encuentro con frases del tipo “la situación es insostenible porque ya nadie compra”... ¿Te suena? Podemos quedarnos en ese marco y ahondar en ello regodeándonos en la situación insostenible, pero como se supone que mi cliente me está pagando por ayudarle y no por llorar con él, le invito a hacer el siguiente ejercicio, simple, le invito a que Cambie la historia, Cambie el objetivo ¿Cómo? A través de un sencillo ejercicio de reflexión, de reencuadre, a través de la siguiente línea de pensamientos


1º- ¿Qué generalización o juicio negativo haces con respecto a la situación? → Qué no conseguir ventas significa que la situación sea insostenible.

2º- ¿Qué objetivo/s están implícitos en ese juicio o generalización que estás haciendo? → Quiero conseguir ventas y mejorar mi situación

3º Cambia tu Objetivo. Cambia la Historia → ¿Qué otro objetivo podrías añadir o cambiar por el objetivo actual que hiciera parecer menos protagonista el juicio negativo o generalizado que has hecho? Por ejemplo → Quiero saber quienes están comprando en mi sector, qué compran, porque lo compran, de donde lo compran y qué recursos tengo para ofrecérselo.



A partir de esa reflexión se abre un camino nuevo, de acciones no de quejas, de futuro no de fin sobre el que trabajar para cambiar y mejorar.

Todos nos encontramos en ocasiones donde el “problema” se auto-declara Protagonista de la historia, y ello nos hace dirigirnos hacia él ...hacia el problema, hasta el punto de anularnos y asfixiar los recursos que tenemos, seguro, para cerrar esa historia, para cambiar la historia.

¿Extraño? … os invito (a quienes hacéis el honor de leer este post) a ensayar con vosotros mismos, pensar en una situación que os agobie, fustre o desanime y hazte estas sencillas palabras ¿QUÉ quiero (en términos afirmativos/positivos)? ¿CÓMO lo consigo? ¿Qué RECURSOS tengo para lograrlo?

Al hacer este ejercicio , estarás CAMBIANDO EL OBJETIVO. HABRÁS CAMBIADO TU HISTORIA.