jueves, 12 de febrero de 2015

AVANCEMOS





Avanzad, avanzad, avanzad sin mirar atrás, no hablemos del pasado, aburre, ya no está se fue, nos abandono, o nosotros le abandonamos a él, avancemos, cojamos el futuro, hagamos nuestro el presente, y saboreemos con quien lo merece los encantos del ahora, sin dejar hueco, ni un milímetro al espacio del desprecio, al amparo del egoísmo, que no entre en nuestro aire el aliento del desaliento que soplan aquellos que en sus pulmones solo tienen la podredumbre de la mezquindad, que provoca el sístole y diástole de corazones rotos por el afán de lo insano, que vienen con las manos llenas de esperanzas, pero que en realidad solo son el humo de sus desesperanzas que intentan airear para contaminar el alma de quienes respiran con la mirada nítida de un mar en calma.

Cansado, cansado, cansado cada día más de escuchar en los altavoces la desidia, el desahucio o la pena de tanto cristal roto de las batallas, casi fratricidas, que hemos vivido, es hora de avanzar, dejando atrás ese pasado que aburre, con la única causa de escuchar la diversión de lo posible.

Cierto es que la historia genera conocimiento, pero seamos sabios al demostrar que hemos entendido lo vivido para avanzar en lo que nos queda por vivir, y vivamos, vivamos sin querer proyectarnos en la hipoteca del pasado, dejemos la historia en los libros, y pintemos el cuadro lleno de colores que cada día nos invita a crear.

No es cuestión de ser ilusos, de pensar que todo serán amistades verdaderas, que todo serán buenas noticias, y que la buena voluntad y lealtad serán ahora los únicos cantores que escucharemos, seguirá habiendo quienes sonrían (y a la vez se rían por dentro), quienes dirán lo que aprendieron que era correcto para sacar el momento interesado, continuaremos viviendo momentos en los que la tensión genera distensión, y con ello la flacidez de nuestra voluntad, pero, sí pero, avancemos, avancemos, avancemos sintiendo el dolor sano del ácido láctico que desechan los músculos de nuestro tesón, sin pensar en ello sino aspirando el aire del momento, cerrando los ojos al exterior evidente, y como decía mi hijo cuando era más pequeño al preguntarle ¿qué haces con los ojos cerrados? “Estoy viendo por dentro” … Hagámoslo, de dentro hacia afuera, de afuera hacia delante, y desde ese punto… desde ese punto simplemente vivamoslo, y avancemos.