domingo, 5 de junio de 2016

Perdidos nos encontramos



A veces salimos a buscar perdidos lo que creemos perdido, y en ese camino  es cuando nos encontramos, lo curioso es que nos damos cuenta de que nada estaba perdido sino olvidado de que ya lo habíamos logrado, hasta el punto de darlo por sentado. En ocasiones todavía estamos a tiempo de mirarlo de nuevo, a los ojos de aquellos que nos enseñan, que nos quieren y nos miman, y de nuevo volvemos poco a poco a aprender a vivir, ya no a través de nosotros mismos sino por medio de aquello olvidado y de nuevo encontrado, que nos muestra a nuestros oídos embotados lo que en realidad somos .

Surgen interferencias que desvirtuan nuestros sentidos, quizás  porque hay imanes muy arraigados o porque ya no existen, pero su magnetismo durante tanto tiempo hace que la manecilla de la brújula sude y suspire en el esfuerzo de ganar terreno a ese norte que por fin ve e identifica de nuevo, convencida de que llegara, aunque con la duda de cuando, a la vez que mira de reojo fruto de vicios ocultos hacia coordenadas que despistan del rumbo fijo.

Perdidos nos encontramos , o quizás gracias a que nos perdimos somos lo que somos... viviendo a través , campo a través  y a veces al revés ... quizás el caos , la prueba y error es el único camino , o quizás solo avanzamos inconscientes de que lo hacemos, y tan solo cuando nos creemos perdidos y nos paramos a repasar nuestros pasos en el mapa, nos damos cuenta de que estamos en altas cotas y que solo dimos algunos zig zags, pero por eso mismo podemos entender y valorar las vistas que vemos en el punto de la cima en la que nos hallamos

Entonces, nos ponemos en valor y vemos que no debemos rogar que nos acompañen, siquiera preguntar si lo desean o ni por asomo gastar fuerzas en retenerlos, porque el amor  la atención, el mimo, las llamadas y los mensajes ... no se piden ni se dan , se reciben y se regalan, no tienen fecha ,ni dia de la semana , y es cuando aprecias quien camino a tu lado, y quien tan solo estuvo como compañero de ciertas millas en el camino.


La vida ni se pide ni se da, se vive con quien fluye o con lo que fluye de manera permanente y te "ataca" por grata sorpresa, que al final no lo es tanto, porque lo esperas como algo natural , porque te crees que eso se ha perdido y entonces .... te encuentras.