viernes, 18 de noviembre de 2016

LUZ










Decían que el alma era invisible, oculta o misteriosa, algunos decían de ella que era inmortal, otros simplemente querían que no fuera real, y en esencia nadie supo definirla, ni ponerle un nombre ni mirarla a la cara.

Los poetas , los juglares de nuestra era digital ahora venden su arte como sus ancestros ni soñaban, hijo de ellos es quien escribió y canta con exagerada voz, como le echaba en cara su madre “No enciendas las luces que tengo desnudos el alma y el cuerpo”…

Y vivimos ocultando la luz… ocultos a la luz… cómodos o incomodos en nuestras cuevas, perfectamente diseñadas para no vivir, apoyados en muletas de falsas esperanzas o reales .. quien sabrá. Atrincheramos nuestra luz y la sellamos con excusas, aderezadas por un sin fin de porque no y marinadas con el reparo de ser juzgados.

Juzgar, es determinar como correcto o incorrecto el comportamiento de los demás… sin embargo para muchos de esos mismos que nos juzgan estamos demás en sus vidas…

Cerramos los ojos y de tanto cerrarlos nos cegamos no sin antes haber llorado por no ver… dejamos atrás de nuestras sombras el niño del que ni siquiera nos despedimos con un abrazo , un hasta siempre… él se queda llorando y nosotros….nosotros entramos en la cárcel de la cueva que hemos diseñado… porque es lo correcto, es lo natural , es lo sensato.

La luz no desaparece… somos nosotros los que decidimos que no nos toque, que no nos abrigue, que no nos marque las texturas, el brillo, hasta el polvo imperceptible que nos envuelve sensorialmente.

Entonces… viene el frío como algo que empieza por nuestros pies y nos congela la mente… y ya empezamos a morir un poco, pues quien nos deben hacer andar están helados y quien nos manda el rumbo esta cauterizado… pero ¿y el Alma? Ella está vívida de sentir, y se resiente, enloquecida por abrazar , besar , amar y hacerle amar a su yo más enérgico .. La Vida…y no hay vida sin luz, y no hay calor sin fuego, y no hay fuego que no brille.

Cuando ya entumecidos miramos a nuestro alrededor, vamos contando uno a uno a quien invitamos, nos invitaron, o nos autocomplacimos como conjunto para compartir cueva… y nos damos cuenta de que hay quien se regodea, que parece que hiberna… NO, dice tu Alma… comienza el baile , un lucha en el aire de lo cognitivo y lo volitivo…

A veces caen cada uno por su lado… mientras el otro sonríe, o duda de si fue demasiado duro, de sí trato mal a su pareja de camino… si abuso de su yo cognitivo hasta que el alma grito desesperado por su yo más volitivo … distantes , enemigos, polos opuestos que se alimentan de fuentes distintas, que se acuestan en la misma cama pero que tienen sueños distintos… Cognitivo y Volitivo…generan en el mundo del Derecho teorías de inocencia, culpabilidad o no culpable… ¿Baile vital? ¿Lucha sin fin? Mientras sufre el Alma al ver a sus hijos , sus gemelos, Cognitivo y Volitivo, como se pelean , se abrazan, se separan y se aman.

Y vino la luz … la luz que nos calienta, esa luz que nos entra por el cristal de la ventanilla parados en medio de la urbe, generada para ser cuevas colectivas de personas anodinadas que se cubren con el manto de la pereza y de la desidia, del miedo a abrir los ojos para no romper su ceguera, para no calmar sus lloros, porque al ser victimas nos hacemos, nos juzgamos, inocentes...qué comodidad serlo.. piensan quienes matan su Alma y le irritan, envidian y por ende critican a quienes cierran los ojos para sentirse.. para vivirse…para agitarse.

Cerramos los ojos, sentimos el calor que nos viola por cada poro.. .y sentimos como el Alma sonríe y salta, se regocija y chapotea en nuestro interior… y sonreímos ,sonreímos y sentimos … la piel se nos eriza… y los ojos se nos humedecen… y gritamos por dentro … y todo se convierte en dulce armonía, y fluimos hasta el orgasmo de nuestra alma , y entonces nos convertimos en LUZ y destruimos la cueva o la dejamos atrás llena de quienes hibernan… que más da porque ahora ya somos ALMA.

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